VENTA DE ÓRGANOS ROBADO
¿Cuál es la nueva y macabra fuente de financiación del Estado Islámico?
19/02/2015@14:57:39
GMT+1
La
presión sobre los terroristas les obliga a buscar vías
alternativas.
Las
medidas aprobadas por unanimidad por el Consejo
de Seguridad de Naciones Unidas hace
unos días a instancias de Rusia, recogidas en la resolución
2199, con las que se busca ahogar las principales fuentes de
financiación del Estado Islámico, empiezan a dar sus frutos, aunque
las consecuencias traigan consigo más barbarie si cabe.
La
ONU dio luz verde a un paquete de medidas para restringir el acceso
de entidades e individuos relacionados con el terrorismo al circuito
financiero y crediticio habitual, así como la amenaza de fuertes
sanciones para aquellos gobiernos o empresas que compren crudo o gas
extraído de los pozos controlados por el EI y arrebatados a
Iraq.
De este modo, las dos grandes líneas de financiación
de los terroristas liderados por Abu
Bakr al-Baghdadi han
quedado seriamente
comprometidas y
los ingresos de la organización, que hace unas semanas se contaban
por millones de euros al día, se ha reducido hasta los apenas
250.000 euros por jornada,
una cantidad insuficiente para seguir sosteniendo la maquinaria de
guerra del Califato Islámico.
Tras la huida
de su tesorero hace unas semanas, gran artífice de la
arquitectura financiera del EI en los últimos meses, con un millón
de euros bajo el brazo, los yihadistas han empezado a buscar fuentes
alternativas de financiación. Una de las que va en auge es la venta
de órganos de víctimas, rehenes y combatientes extraídos
contra su voluntad.
La delegación iraquí ante Naciones
Unidas ha denunciado que el Estado Islámico roba órganos a civiles,
que posteriormente asesina, o a milicianos propios o rivales para
después venderlos en el mercado negro por cantidades que van desde
los 3.000
dólares de unos globos oculares hasta
los 120.000
de un corazón,
los 170.000
de un riñón o
los 250.000
de un hígado sano.
Como
prueba, Bagdad señala que ha tenido noticia de que doce
cirujanos iraquíes fueron asesinadoshace
unos días después de negarse a practicar intervenciones quirúrgicas
a civiles con el objetivo de robarles sus órganos. Las ejecuciones
de esta docena de médicos se produjeron en Mosul,
nueva capital mundial del mercadeo ilegal de órganos y una de las
dos grandes urbes del Califato Islámico junto conRaqqa (Siria).
Ya
a finales del año pasado se notifico a la ONU que el EI estaba
vendiendo por centenares órganos de sus propios milicianos caídos
en combate para apuntalar sus libros de contabilidad, pero la presión
de Occidente ha llevado a los yihadistas a utilizar también a
civiles. El hallazgo de decenas de cuerpos decristianos,
kurdos, chiíes y yazidíes "desmembrados
y vaciados" respaldaría esta acusación.
Según la
agencia de noticias AINA, estos procedimientos se llevarían a cabo
gracias a la ayuda de médicos provenientes de Arabia
Saudí,
precisamente, junto con Turquía,
principal país destinatario de esta macabra mercancía.
Este
mercado ilegal de órganos se une al auge del tráfico
de drogas a
gran escala desde la región deNínive,
muy cerca de la encrucijada fronteriza entre Iraq, Siria y Turquía,
y del tráfico de personas como nuevas líneas fuertes de
financiación para los yihadistas.
El Alto Comisionado
de la ONU para los Derechos Humanos calcula que el EI tendría
retenidas a unas30.000
mujeres y niñas listas
para ser vendidas a unos 8.000 dólares cada una, lo que supone 240
millones de dólares con
los que el Estado Islámico cuenta sólo por este concepto.

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